Bienvenida
La relación entre hombres y mujeres es lo más sano y natural del mundo. Y cuando nuestro Juego Interno es fuerte y poderoso, las interacciones con mujeres ocurren de forma totalmente natural.
Si compartes este punto de vista, éste es tu sitio. ¡Bienvenido a "La Anti-Seducción"!
viernes, 31 de diciembre de 2010
Un vídeo de romance
Es un vídeo para recordar que, por muchas técnicas y trucos que alguien aprenda, hay veces que simplemente algo casual, sincero y romántico...también puede ocurrir en la vida de cualquiera.
Y no hay que cerrarse a ello, porque esas pequeñas cosas, quizá sean las que verdaderamente hagan que la vida merezca la pena.
Muy feliz año nuevo a tod@s!!! Os deseo lo mejor para este nuevo año que comienza.
P.D. ¡Muchísimas gracias a Raquel, por pasarme el vídeo!
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Conclusiones de un Ex-Frusco: No busques metas imposibles
Todos y cada uno de los aprendices de seducción consideran que un seductor, cuando es bueno, tiene que ser capaz de seducir a cualquier mujer del planeta. Esto, así dicho, es una exageración. Y cualquiera podría decir que los seductores no dicen tal cosa. Bueno, no lo dicen “directamente”. Eso es verdad. Pero TODO su sistema de marketing está orientado a vender la idea de que SI pueden hacerlo.
Aún no he visto ninguna aparición pública de ningún seductor importante en el que se admita que falla tantas veces como acierta. NUNCA. Nadie admite su falibilidad. Y todos los seductores son falibles. Todos fallan. Un buen seductor, no lo es por tener siempre éxito. Sino porque, en balance, los éxitos superan a los fracasos. Y porque cuando un fracaso ocurre, en vez de tomárselo como tal, se lo plantea como parte del aprendizaje y lo utiliza para mejorar.
Pues bien, esto, aunque parezca una chorrada sin importancia, puede marcar COMPLETAMENTE, la vida de un chico que quiera aprender a relacionarse con chicas. ¿Por qué? Porque se va a poner a sí mismo unas metas TOTALMENTE absurdas que son imposibles de conseguir. Y lo peor es que, como los gurús venden la idea de que todo el mundo puede conseguirlo, cuando alguien no lo consigue, en seguida se preocupa pensando que quizá tenga algún problema, o que es culpa suya, por no intentarlo suficiente, o por no practicar, etc.
Esto es increíblemente dañino y lo digo por propia experiencia, ya que yo fui el primero que se dejó deslumbrar por el mito del seductor infalible que todo lo puede y todo lo hace. Realmente creí en la idea de que gente como Mystery o Ross Jeffries eran capaces de seducir a cualquier chica atractiva en cualquier momento. O, por lo menos, de generar atracción y crear una interacción increíble en la que la chica estuviera deseando estar con ellos.
Tardé años en darme cuenta de que eso es totalmente falso y de que, en la práctica, es todo muchísimo más complejo porque el 50% de la interacción NO depende de ti. Por muy bien que hagas tu parte, la chica siempre va a tener un 50% de peso en esa interacción. Y aunque la chica estuviera receptiva, todos somos humanos, y siempre cometeremos errores. Siempre.
Así que, voy a resumir, mis conclusiones de este tema:
1- Nadie puede seducir a todas las chicas del planeta. Esto es imposible. El éxito no está en ligar con todas. Sino en saber identificar al tipo de chicas que son de nuestra tribu o de nuestro rollo y, en general, tener un juego bueno que haga que, estadísticamente, las gustemos
2- Incluso con las chicas de nuestra tribu, fallaremos. SOMOS HUMANOS. Somos falibles. Y no pasa NADA. No hay nada de malo en fallar.
3- Las estadísticas, al principio van a ser muy bajas. Lo importante no es compararse con los demás, sino siempre compararse CON UNO MISMO. Los demás, son los demás, y agobiarse no sirve para nada.
4- Cuanto más infalible parece una persona, más problemas de Juego Interno tiene. Alguien realmente poderoso es humilde y sincero. Acepta que ha fallado y entiende los fallos de los demás. Desconfiad de los profesores que ponen “distancia” con sus alumnos o que se posicionan en pedestales.
5- Las mujeres son personas, no objetos, ni estadísticas. Pensar en ellas como trozos de carne o como números es indigno, miserable y contraproducente. Cuanto más pensemos en calidad y en disfrutar, más felices seremos. Presumir de cantidades es síntoma de inseguridad y mal Juego Interno.
6- Centrarse en los resultados es la mejor manera de destrozar nuestra creatividad y nuestra mejoría. Pensar en resultados es producto de la necesidad y la mayoría de los gurús, la tienen. Como dijo aquel: el rico es el que tiene más de lo que necesita, y el pobre el que siempre necesita más de lo que tiene. Si un seductor tiene éxito, pero necesita el éxito para estar bien, entonces no es una persona a la que imitar. La felicidad no está en esa dirección.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Saber esperar

A menudo digo que las dos barreras fundamentales para mejorar en nuestra relación con las chicas son el miedo y la necesidad. El miedo es lo que nos impide hacer lo que deberíamos. Y la necesidad es lo que nos obliga a hacer cosas que no tendríamos que estar haciendo.
El miedo, por ejemplo, es lo que nos impide hablar con una chica que nos gusta, abrir nuestro corazón, besar, mirar, etc. Y la necesidad es lo que nos hace llamar cuando no debemos, insistir cuando tendríamos que esperar o presionar cuando deberíamos retirarnos. Son dos conceptos que están estrechamente relacionados y que se retroalimentan entre sí.
La Santa Doctrina de la Seducción habla una y otra vez del miedo. Pero muy poco se habla de la necesidad, y es IGUAL de importante.
Hoy voy a hablar de un tema que tiene relación directa con la necesidad, y es la paciencia. O lo que es lo mismo, el arte de saber esperar.
Muchísimas interacciones se van al traste porque no dedicamos tiempo suficiente a estar tranquilos y, simplemente, esperar a que las cosas vayan pasando.
Es importante entender que cada persona es un mundo. Cada chica es distinta y cada interacción tiene una duración distinta. Hay mujeres con las que podremos conectar enseguida y otras con las que iremos intimando poco a poco, quizá durante meses. Esto es parte de la vida. Y no sólo depende de ellas. Hay veces que, simplemente unas cosas llevan más tiempo que otras. Asumir esto desde EL PRINCIPIO es algo básico para poder tener éxito en nuestra relación con las mujeres.
El problema es que nadie nos prepara para la espera. Nadie nos ayuda a tomarnos las interacciones con filosofía y tranquilidad, dejando que maduren a su ritmo. Tenemos tantos métodos y esquemas mentales en la cabeza, que intentamos acelerar el proceso y forzar la interacción para que el cierre, o el progreso de la conversación vaya a la velocidad que nosotros creemos.
Hay veces que una relación no funciona porque no funciona. Pero muchas otras veces, en una interacción somos nosotros los que juzgamos que no está funcionando porque, simplemente, va despacio. En ese caso son nuestros pensamientos pesimistas los que acaban haciendo que se nos vaya la interacción al traste.
La impaciencia está directamente relacionada con dos cosas: el pesimismo y el aburrimiento. Alguien que asume que todo está yendo a su favor y que está disfrutando el momento, no se plantea acelerar las cosas. Así que, siempre que sintamos impaciencia por el resultado será, o porque no estamos disfrutando con la interacción, o porque tenemos miedo de que no estemos haciéndolo bien y la incertidumbre nos sobrepasa. En ese momento acelerar las cosas NO SIRVE DE NADA. Algo que no va bien despacio, tampoco va a ir bien rápido.
Actuar así es MUY poco atractivo para una chica. Las mujeres necesitan saber que somos capaces de disfrutar el momento y que tenemos la inteligencia social necesaria para calibrar cuándo tenemos que hacer cada cosa y cuándo no.
Si no estamos disfrutando no hace falta que descartemos a la chica. Podemos posponer la interacción, cambiar de sitio o enfocarlo de forma que nos divierta, hacer algo que nos guste más, etc. Pero quedarse e impacientarse es algo que JAMÁS debemos hacer. Si te da tiempo a pararte a pensar si deberías estar actuando más rápido…es que la interacción no está funcionando como debiera. Y por mucho que aceleres, no va a mejorar. Paciencia, ante todo.
viernes, 24 de diciembre de 2010
El poder de congregación
Espero que os guste. ¡Feliz Navidad a tod@s!
P.D. Muchas gracias, Daniel, por pasarme el vídeo...
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Conclusiones de un Ex-Frusco: Encuentra tu estilo

Cuando alguien intenta mejorar su relación con las mujeres, se deja deslumbrar por los libros y métodos de la Santa Doctrina de la Seducción e intenta aplicarlo todo tal cual se lo dicen. Pero al poco tiempo, todos nos damos cuenta de que eso no funciona. Y no funciona, porque lo que es útil y efectivo para una persona…no lo es para el resto de gente. No es congruente.
Algunos autores hablan del método directo, otros de indirecto; unos hablan de utilizar el sentido del humor, otros de utilizar la escucha y la empatía; unos hablan de abridores circunstanciales, y otros de abridores absurdos, etc. Y ¿sabéis qué? Todos funcionan. ¿Por qué? Porque para los autores de esos métodos, eso es congruente. Pero que sea congruente para ellos, no tiene por qué querer decir que también lo sea para ti.
De hecho, lo más probable es que no lo sea, porque en este tema, casi nada es extrapolable tal cual. No existe un estilo ni un método infalible. Es imposible encontrar un método que le funcione a todo el mundo. Las chicas no buscan métodos, buscan personalidades poderosas y eso es imposible de conseguir imitando a los demás.
La palabra del día es CONGRUENCIA. Yo entiendo la congruencia como la capacidad de una persona para encontrar las herramientas que hagan de él alguien poderoso, excepcional y feliz. La congruencia implica mirar hacia dentro, en vez de mirar hacia fuera. Algo es congruente, cuando nos beneficia a nivel interno; cuando es una cualidad que queremos incorporar en nuestra vida, porque sabemos que es algo positivo. Entonces estaremos siendo poderosos y congruentes. Si sólo me fijo en los resultados, entonces seguro que estaré generando una incongruencia. Y ahí es, precisamente, donde fallan los métodos. No son congruentes, porque trabajan imponiendo técnicas para conseguir resultados.
Veamos algún ejemplo. Si yo soy un chico con mucha capacidad para escuchar y mucha empatía, e intento aprender técnicas para hacerme el gracioso (esto ocurre muchísimo, por desgracia) y así gustar a las chicas, estaré siendo totalmente incongruente, porque estaré yendo en contra de mi potencial natural. Eso es algo que iría totalmente en contra de lo que somos y lo estaría haciendo para gustarlas. En este caso, lo que sería congruente, es que esa persona desarrollara un método basado en gustar a las chicas precisamente por ser alguien con capacidad de escucha y empatía. El secreto es potenciar eso que se te da bien de forma natural en vez de intentar hacer algo que no te gusta y no va contigo.
Ojalá alguien me hubiera hablado de esto cuando empezaba. No os podéis imaginar la cantidad de meses de mi vida que he perdido probando cientos de estilos que NO iban conmigo, pero que, en teoría, me tendrían que haber funcionado. Ninguno funciona, porque no hay nada que funcione realmente si no surge de uno mismo.
La Santa Doctrina te hablará de cómo vestir, de cómo actuar, de qué decir, de cómo empezar, de cómo tocar, de qué sitios frecuentar, etc. Pero nada de eso tiene sentido porque nadie puede decir qué es congruente para cada persona. Sólo tú mismo puedes encontrar en ti la congruencia. Sólo tú mismo puedes descubrir qué te hace feliz y poderoso…y sólo tú mismo puedes convertirte en una persona excepcional. Los métodos no son más que sistemas que deben servir para orientarnos y ver ejemplos de cosas que les funcionan a otros.
Estudiar esos métodos puede ser bueno, porque nos da ideas para luego aplicarlas en nuestro estilo. Pero siempre tenemos que ser fieles a nosotros mismos. Si no lo somos, estaremos destinados a caer en una mediocridad inútil que sólo tiene pequeños atisbos de éxito esporádico.
Antes de nada, piensa en las cosas que naturalmente se te dan bien y ve descubriendo tu propio método basado en esas cualidades.
lunes, 20 de diciembre de 2010
¿Mujeres fruscas?

La Santa Doctrina de la Seducción sólo ha hablado de hombres “fruscos”, pero…¿qué hay de las mujeres fruscas? Merece la pena pensar en ello.
La mayoría de los hombres tienen miedo a las mujeres atractivas. No saben qué decir, se sienten inseguros y temen aproximarse a ellas. Esta sensación de miedo hace que veamos a las mujeres atractivas como diosas destroza-hombres que no le tienen miedo a nada y que saben perfectamente lo que hacen cuando están ante un hombre.
¿Pues sabéis qué? Esto es TOTALMENTE falso. La inmensa mayoría de las mujeres (las muy atractivas también) tienen las mismas inseguridades y los mismos problemas de Juego Interno que los hombres. Lo que ocurre es que se manifiestan de forma distinta y en fases distintas de la interacción.
Veamos un par de ejemplos en los que esto puede manifestarse:
1- Aproximación. Cuando un hombre se aproxima a una chica que no conoce, lo normal es que la chica se muestre callada, seca o incluso un poco borde. Los hombres, erróneamente, interpretamos esto como un rechazo. Pero lo cierto es que muchas veces no están rechazándonos. Simplemente se sienten inseguras y no saben cómo reaccionar. Hay que tener en cuenta que ellas tampoco saben qué hacer. Para ellas tampoco es fácil. A veces rechazan por miedo a hablar con desconocidos. Otras rechazan por miedo a no gustar. En ocasiones generan un pequeño rechazo a modo de tanteo o para no parecer poco selectivas (lo cual sigue siendo muestra de inseguridad)…y en algunos casos (muchos menos de los que la gente piensa), el rechazo se debe a que la chica considera que no estamos a su altura. Pero la inmensa mayoría de las veces, el rechazo es por inseguridad y a modo de precaución. Si nos quedamos un rato y no nos lo tomamos como algo personal nos daremos cuenta de que, como bien dice Egoland, el rechazo es algo totalmente TRANSITORIO.
2- Miradas. En ocasiones miramos a una chica y ella aparta la mirada o, directamente no nos mira. Como dije antes, esto puede ser porque la chica no tenga interés en nosotros, pero también es muy probable que sea porque se siente insegura, porque es una chica tímida o porque se siente intimidada. Incluso es bastante frecuente que lo que ocurra es que ELLA sienta que no está a nuestra altura.
Aquí no puedo poner más ejemplos porque me tiraría toda la vida, pero cosas como estas ocurren en TODAS las fases de la interacción.
Tengamos en cuenta que ellas crecen con los mismos padres que el resto, con los mismos estándares de belleza y estatus que el resto y en la misma sociedad que el resto. Tienen problemas de inseguridad muy fuertes, a veces mucho peores que las de los hombres. Y sufren tanto como cualquiera.
Si cogiéramos 100 hombres al azar. Lo más probable es que el 70% de ellos tuviera muy mal Juego Interno, y poca habilidad social (esto es lo más común). El 20% quizá tuviera un Juego Interno medio bueno, con algún que otro éxito en su vida social y personal. Y apenas un 10% (y estoy tirando muy por lo alto) tendría verdadero éxito y un Juego Interno poderoso.
Pues bien, las mujeres cumplen los mismos porcentajes que los hombres. Merece la pena pensar en esto cuando charlemos con chicas y tener en cuenta que para ellas no todo es tan fácil como parece.
viernes, 17 de diciembre de 2010
El circo de la mariposa
Sobran las palabras. Espero que os guste tanto como me ha gustado a mí.
P.D. Muchas gracias a los lectores por pasarme tan buenos vídeos!
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Conclusiones de un Ex-Frusco: Aprende poco a poco

Están de moda las prisas…los cursos expres que prometen un aprendizaje instantáneo con resultados de por vida para cualquiera. La Santa Doctrina de la Seducción amortiza esta tendencia a diario. Pero la vida no funciona así. Nada se aprende de un día para otro. Y cuanto más profundo sea el conocimiento, más tiempo se tarda en interiorizarlo.
Me habría encantado que alguien me hubiera dicho esto cuando estaba empezando. Habría sido muy valioso que alguien me hubiera avisado de que esto es cuestión de años, no de semanas. Los naturales lo tienen de serie y algunos semi-naturales lo pueden aprender en meses. Pero si una persona ha tenido dificultades reales para relacionarse con chicas, el proceso durará un par de años como mínimo. Y si lo enfoca mal y con prisas…tardará aún más.
La buena noticia es que poco a poco se irán teniendo pequeños resultados y se irá notando la mejoría. No es un proceso desagradable. Al contrario. Esos dos años pueden ser muy divertidos y enriquecedores. Pero es importantísimo eliminar la necesidad de resultados de la ecuación y tomarse las cosas con filosofía.
En ninguna otra área del saber se pretendería que un alumno adquiriera la maestría en unas pocas horas. Esto es absurdo. Ni se lo plantearían. Si yo le digo a un alumno de física que en un fin de semana va a pasar de alumno a maestro, me tomaría por loco. Y lo mismo ocurriría con matemáticas, historia, filosofía, inglés…
Ahora bien, cualquiera me podría preguntar “¿Cuál es la velocidad ideal de aprendizaje? ¿Cómo sé si estoy aprendiendo a un ritmo adecuado?”. Muy buena pregunta, por cierto.
El ritmo de aprendizaje depende de cada persona, pero hay una regla clave que TODO ser humano del planeta debe seguir si quiere dominar algún área del saber: NO PASAR NUNCA DE NIVEL SIN SER UN COMPLETO MAESTRO DEL NIVEL ANTERIOR.
Y no, no es necesario ser un maestro para dominar un determinado nivel. Si, por ejemplo, estamos en la escuela, no es necesario estudiar 10 años de matemáticas para poder contar hasta 100 igual de bien que el profesor. Y tampoco es necesario saber cálculo diferencial par aprender a sumar bien. Ahora bien, si queremos sumar bien, SÍ que es fundamental que sepamos contar hasta 100.
De igual manera, no es necesario haber estado con 1000 mujeres para poder aprender a mirar adecuadamente a una mujer. O para poder abrir con aplomo, o para poder cualificar a una chica, o para vestir bien o tener un buen lenguaje corporal. Cada una de estas cosas pueden aprenderse por separado. Y se pueden dominar de una en una, sin necesidad de ser un súper-seductor.
El secreto está en aprender poco a poco y no pasar al siguiente tema hasta que se domine el anterior.
Si, por ejemplo, estamos aprendiendo a abrir…tendremos que hacerlo desde lo más fácil, hasta lo más complicado. Primero, abrir con un abridor poco arriesgado que nos resulte cómodo y hasta que ese tipo de abridor no nos salga PERFECTO y nos permita engancharlo casi todo, no pasar al siguiente. Lo que no se puede pretender es que alguien sin experiencia empiece abriendo con un abridor directo y descarado. Eso sería como aprender aritmética por la multiplicación, en vez de por la suma.
Si estamos mejorando la escalada física, igual. No podemos pretender hacerlo todo bien de golpe. Es importante que empecemos haciendo un poco de contacto agarrando, por ejemplo, la cintura de la chica durante una semana o dos, o diez, antes de pasar a lo siguiente. Si no estamos cómodos tocando la cintura de una chica, olvidémonos de estar cómodos besándola. Y, como dije en el artículo del lunes, algo básico para gustar a una chica es estar cómodos con ella.
Pues como esto, con TODO. Cualquier fase, cualquier habilidad, cualquier área de la relación con las mujeres, de nuestro Juego Interno o Externo…TODO tiene que aprenderse poco a poco. Estableciendo niveles muy paulatinos, y disciplinándonos a NUNCA pasar al nivel siguiente sin dominar el anterior.
Esto que puede parecer una tontería, es quizá el rasgo más imprescindible para mejorar, porque es la forma en la que naturalmente aprende el cerebro. Los niños aprenden así: poco a poco y por repetición (repiten hasta la saciedad hasta que dominan lo que hacen). Así es como se aprende a hablar…a caminar…a vestirse…etc. La relación con las mujeres debe aprenderse de la misma forma.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Sé tú mismo

El otro día, charlando con unas amigas, salió a la luz el típico comentario de que, para gustar a una chica, lo mejor es ser uno mismo. Esto es algo que se oye con una frecuencia asombrosa, pero realmente, ¿qué significa ser uno mismo?
El concepto de “ser tú mismo” implica algunas cosas totalmente absurdas e inútiles (producto de una cultura popular ignorante en cuanto a Juego Interno y psicología) y otras implícitas que son interesantes. Dado lo extendido que está este concepto entre el público femenino, me ha parecido interesante hacer un artículo sobre él.
Muchos dicen que ser uno mismo es comportarse igual (tal cual uno es) en cualquier situación. Pero es que esto, además de imposible, es evolutivamente estúpido.
Es imposible comportarse igual en todas las situaciones. Jamás nos comportaremos igual en un funeral que en una fiesta o una recepción de dignatarios extranjeros. No tendría sentido comportarse igual con un hermano que con un desconocido, ni tampoco tratar igual a una novia que a una amiga. Esto sería absurdo y síntoma de muy poca capacidad intelectual. Sé que puede parecer una obviedad, pero no lo es. Mucha gente es inútil social precisamente por creer que tiene que comportarse igual en cualquier situación y por no hacer el esfuerzo (realmente requiere un esfuerzo intelectual y social) de adaptarse a cada situación de forma distinta. La falta de adaptabilidad es una gran y extendidísima carencia en la sociedad actual. Y es la base de la ineptitud social. Los líderes son, ante todo, gente con una capacidad de adaptación ENORME a cada situación. En muchas partes del mundo a esto se le llama educación. A mí me gusta llamarlo inteligencia social (que es el término más preciso). Cuanto más diferenciada sea nuestra actitud a la hora de tratar a personas distintas, más habilidad social estaremos demostrando y más evolucionados seremos.
Otros podrían decir que ser uno mismo significa hacer lo que te apetezca en cada momento. Pero esto sigue siendo totalmente inviable. Actuando así, intentaríamos besar a la novia de nuestro mejor amigo, le diríamos a un ser querido que está gordo y pegaríamos un puñetazo a un chico que nos diera un empujón en la cola de una discoteca.
El progreso se basa, precisamente, en la idea de NO actuar bajo impulsos primarios. La evolución comienza cuando somos capaces de elegir cómo sentirnos y cómo reaccionar. Y cuando somos capaces de manejar y ADAPTAR nuestras emociones y nuestras reacciones a cada situación, a cada momento y a cada persona.
Además es que yo tampoco sabría decir cómo ni cuándo soy “yo mismo”. Cuando estoy con mi padre soy yo mismo y cuando estoy hablando con un portero de una discoteca también, pero me estoy comportando y sintiendo de forma TOTALMENTE distinta.
Ahora bien, hay varias cosas que sí que se pueden extraer del concepto de ser uno mismo y que sí que son positivas.
La primera, no mentir. Hacer y decir todo lo que se nos pasa por la cabeza es ser un animal (en el sentido literal del término). Pero para ser “uno mismo” no hace falta hacer esto. Basta con que lo que hagamos sean cosas que realmente sintamos. No es necesario hacer todo lo que sentimos, pero sí que es importante que lo que elijamos hacer nazca de una emoción real.
Pondré un ejemplo. Si yo estoy charlando con una chica, y hablamos de música, mi primero deseo puede ser contarle todos mis gustos y ponerme a hablar de los Beatles. Pero eso sería ser un inadaptado social. La mejor opción es escuchar, preguntar y comentar, un poco por encima, el tipo de música que a uno le gusta. Digamos que seré yo mismo siempre que no mienta. El error sería decir que nos gusta la misma música que a ella, cuando no es cierto.
El segundo punto importante de ser uno mismo, a mi juicio, es la naturalidad y espontaneidad. Ser uno mismo, para las chicas, significa (aunque ellas lo expresan generalmente mal y de forma ambigua) que actúes sintiéndote cómodo en cada situación. No es más que un tema de comodidad. En esto estamos todos de acuerdo, pero claro, esto no es llegar y besar el santo. No es algo que se pueda elegir así por las buenas. Es algo que pertenece a nuestro Juego Interno y que no es tan fácil de modificar.
Por este motivo, para alguien sin éxito con las chicas, es IMPOSIBLE que pueda ser él mismo de buenas a primeras. Al principio va a estar raro. No está acostumbrado a esa situación. Y es algo que hay que trabajar.
A modo de resumen, mi conclusión es que cuando las chicas nos dicen que seamos nosotros mismos se refieren a que:
- No intentemos impresionarlas con algo que no somos
- Seamos personas auténticas, con personalidad y sin miedo de defender nuestro mundo, cuando sea necesario.
- Estemos cómodos a su lado, transmitiendo familiaridad, naturalidad y cercanía.
- Seamos sinceros y no intentemos engañarlas ni manipularlas.
Aplicando estos cuatro términos, nuestra vida mejorará. Si aplicamos el concepto para des-evolucionar y actuar a lo loco y sin criterio (que, por desgracia, es lo que suele pasar) entonces estaremos haciendo el idiota.